Cada vez que se lanza un dado, una extrañeza envuelve el resultado. Las lados del dado, con sus números indeterminados, nos llevan a reflexionar sobre la probabilidad. ¿Es realmente un evento de azar? ¿O hay algo más profundo detrás de cada lanzadura? Algunos afirman que el dado puede ser influenciado por la mente humana, creando un vínculo